21.8.08

VOYAGE, VOYAGE


En la maravillosa literatura de Conrad o Stevenson hay inmensas extensiones de agua. Al final del océano visible hay un línea de sombra en apariencia inalcanzable. Sin embargo, al final, se alcanza y se traspasa: la madurez. O la redención de Lord Jim. O Macao. O la isla del tesoro. El siglo XX ya se encargó de liquidar esa idea de proceso y resultado, deconstruyendo el resultado. De ahí la nostalgia que ahora sentimos por esas aventuras, planteadas como la posibilidad de una sublimación, una lucha contra uno mismo y contra los elementos capaz de abrir las Puertas Doradas. Ahora, en cambio, tenemos viaje y tenemos isla, pero el viaje es clásicamente a ninguna parte, y la isla no es el resultado final de ninguna odisea, sólo existe, sin más. Ambas cosas han quedado desconectadas definitivamente.

La metáfora que comparaba el tiempo con un río se convirtió en estas novelas en algo mucho más complejo: el tiempo es un océano y la confortable dirección aguas abajo ha dejado de existir. La voluntad y la lucha mueven el timón, y es posible fracasar en el viaje. Me pregunto si no deberíamos sustituir ahora nosotros los mares del Sur en la ecuación, colocando un espacio exterior en el que las naves no se distinguen de las islas ni los cosmonautas de los náufragos, donde no es posible ningún tipo de llegada ni de paso de ningún paralelo o línea de sombra.

He cruzado océanos de tiempo para encontrarte, le dice Drácula a Mina en la romántica versión de Coppola. Tumbado en un sofá que empieza a oler un poco a sudor, fumando con las luces apagadas por la noche para señalar mi posición, entiendo que por más que me empeñe no va a estar Adriana esperándome en ninguna parte. Ni mi vida, ya que vamos. Se acumulan las metáforas, igual que las colillas en el cenicero, los periódicos leídos y los envoltorios vacíos en mi querido sofá: más me vale no esperar ningún otro producto de todo esto.

2 comentarios:

AniZ dijo...

Colillas, metáforas, sofá ... me quiere sonar pero bastante. :) Salu2

Anónimo dijo...

...el tiempo lo tienes,...sabes qué esperas?...