SOLIPSISTAS DEL MUNDO

24.3.09

EN UN VAPOR DE CARGA

Llevo desde el domingo pensando si escribía o no este post. Hay cierta elegancia en los finales abiertos, pero también su poquito de horror vacui. En efecto, la posmodernidad no conoce este horror vacui, pero ya saben que yo soy manchego al fin y al cabo y que padezco ciertas incurables limitaciones.

Ya hace un par de semanas que Violeta se largó con lo puesto. No se despidió a la francesa, pero tampoco hizo un dramón. No me dijo no eres tú soy yo, ni no soy yo eres tú. Se tomó quince minutos, nos abrazamos y desapareció.

Ya comenté que últimamente hemos tenido muchos problemas económicos: de mis cuatro pisos, solo me están pagando renta los argelinos, y éstos con retraso. Esto conlleva que ya no puedo pasarle todo el dinero que solía a mis padres, y esto a su vez las amenazas constantes de mi padre sobre plantarse aquí y echar a los morosos. Menudo dolor de cabeza, la verdad.

Así que Violeta me dejó sus ocho últimos cuadros de gatos noctámbulos, para que los fuera vendiendo de a poco. Pero los tiré. Me dio pena sin embargo meterlos dentro del contenedor, y los dejé fuera, apoyados contra el mismo, mirando hacia la acera. A la mañana siguiente no estaban y no sé si alguien los cogió o si los basureros los echaron al camión.

Me encuentro mal y no consigo respirar bien.

Tengo planes para cuando me quiten internet: caminar toda la noche. Oh, espera, eso ya lo hacías. No: he dicho caminar toda la noche.

Muchas gracias a todos por leer mis cositas y por comentar a veces. Igual vuelvo. En un futuro. Adiós.

25.2.09

NO HAY TEOREMAS PARA ESTO

Hay una toalla metafórica y sudada en medio de la habitación, y he recuperado el módem y he perdido el día entero en internet, sin escribir nada ni intentarlo. Son las ocho menos veinte y me duelen los ojos: le he pegado fuego al Reader, al Reddit y bueno, también al Myprops. El paisaje mental del procrastinador es una habitación blanca y sin ventanas, clásicamente acolchada por dentro para evitar que el interno se haga daño. Hay muchas voces de mucha gente, muchos ecos, los poemas del último libro de Alberto Santamaría que ha adjuntado Agustín Fernández Mallo a su reseña, por ejemplo. Pero no es posible para el interno escribir. Una angustia le rebaña la garganta por dentro (otra vez por dentro, todo es por dentro, por lo que se ve) si lo intenta. Voces sí, todas las que quieras. La tuya, no.

23.2.09

MI COLOR FAVORITO NO EXISTE

Violeta ha tenido que aplicarse un ERE a sí misma ante el drástico bajón de ventas de cuadros de gatitos y lunas llenas. Ahora tenemos doce en casa que ya no podemos colocar hasta que no vayan vendiéndose los que hay colgados en las tiendas de regalos, y mi chica ha decidido tomarse un merecido descanso de tanto gato cabrón. Ahora ha empezado algo que llama mandala en la parte de atrás de una factura, y que consiste en ir añadiendo con un boli bic naranja trazos de medio milímetro de longitud a un diseño laberíntico y fractal. Nunca mejor dicho: me raya. ¿O es me ralla? En este caso, me raya.

Aún así, seguimos con nuestro plan de no pasar todo el tiempo juntos, de modo que salimos a pasear unos días y esperamos al otro los demás. Hoy Violeta pasea y los minutos de esta interminable tarde se alaaaaaaargan como si tuviera insomnio. Veo cambiar el color del cielo. Catalogo segundo a segundo el nuevo color. Me siento como el piloto Pirx en ese ejercicio en que lo sumergen en un tanque de agua durante horas y horas, privado de cualquier tipo de percepciones sensoriales. Es decir: hay cielo, hay colores, pero no mi cielo, no mi color. Ésos pasean con la perra calle abajo entre cientos de desocupados con más suerte que yo.

19.2.09

NARIZONA BABY REVISITED

El relato de que acabo de desistir, el que se me acaba de deshacer entre las manos, hablaba de un director de zona de Repsol recién encargado de vender gasóleo para calefacción en Almería. La idea era simple: que un corporativista convencido de la omnipotencia de la voluntad comercial y lleno de tics de autoayuda tipo para triunfar hay que ser un triunfador se diera cuenta de la omnipotencia de todo lo contrario, es decir del azar, del caos, de la meteorología del sureste. Obviamente lo que me ha pasado es que me he encontrado con un montón de palabrería política entre las manos, y no he podido sino seleccionarlo todo y darle a mi amiga Supr.

Este blog se está convirtiendo en una lista de relatos fallidos, justo los que deberían alimentar el otro pero que no van a ninguna parte. No me preocupa demasiado. Estas tres últimas noches he estado hablando con Violeta sobre mi ex novia, sobre Adriana, sobre Narizona Baby. La primera noche la llamé narizona, la segunda Adriana (recuerden que no es ese su nombre verdadero), y la tercera, anoche, empecé a llamar Violeta a Violeta, para su inmensa extrañeza. Esta noche supongo que empezaré a tratarme de Mastronardi. Ojalá que mi novia me diga esa frase mítica: ¡Cálmese, Mastronardi! para mandarme callar.

11.2.09

EL TIGRE YONQUI

Como si fuera un yonqui, perdón, como el yonqui de la inacción que soy, la estricta dieta a que hemos decidido someternos, obligándonos a hacer algo con nuestras vidas todos los días, me lleva de cabeza. Violeta ha llegado hasta a esconderme el módem y desinstalarme medio ordenador para que procrastine menos y escriba más. Y para colmo de males ella sí es capaz de pintar, un gato tras otro, durante todo el día. Me siento como un tigre enjaulado. Al revés: como un tigre vago al que sacan de la jaula y obligan a correr y cazar y vivir.

Tengo entre manos un cuento: un tipo llamado Néstor, una especie de geek con problemas de alopecia y baja autoestima, tropieza por la calle con una puta sudamericana llamada Linda, perseguida por un camorrista. La chica sube al coche de Néstor y se refugia en su casa, y a los pocos días se acuestan e inician una relación. Néstor está obsesionado con la posibilidad de que Linda esté utilizándolo, y un día llega a casa sigilosamente y espía la conversación telefónica de la chica, quien le está confesando a alguien sus dudas sobre Néstor: ¿verdaderamente me quiere, o solo se siente obligado a tenerme en casa para que no me maten?, ¿hasta qué punto no le importa que yo haya sido puta? Néstor interpreta ahora que Linda está hablando con su cómplice sobre un plan que consiste en hacer que él se enamore de ella para a continuación utilizarlo aún más, y sale de casa. Ahí acaba mi cuento, que ni siquiera puedo colgar donde les dije porque no quiero que Violeta empiece a ver obvios paralelismos. De todas formas no sé si quiero terminarlo.

En fin. Violeta está por ahí, colocando cuadros de gatos y lunas llenas. Está ganando una pasta últimamente, gracias a lo cual podemos compensar los retrasos que dos de mis inquilinos están teniendo a la hora de pagarme el alquiler. En solo un mes ha pasado de depender de mí a la situación opuesta. Si tuviera que explicar brevemente por qué me acojona tanto todo esto tendría que tomarme la semana libre. Cosa que no puedo hacer, así que completen ustedes los huecos, si les peta. A trabajar todo el mundo, copón.

6.2.09

TOMÁS ESPERA

Estamos muy quietos, esperando a que nieve. Violeta ha dejado de pintar paisajes con luna y yo he dejado de... bueno, algo habré dejado para sentarme aquí con ella a esperar la nieve.

Ya hace un rato que dejó de sonar el disco de los Mountain Goats que no paramos de escuchar desde el lunes y no nos hemos levantado ni a cambiarlo ni a darle al play.

Esperando. Las mantarrayas están equipadas para planear por las praderas submarinas, los cernícalos lo están para volar y las mantis religiosas para comerse a sus novios. El ser humano ya viene de casa diseñado para esto, para esperar. Si lo piensas, la psique no es más que el mecanismo exclusivo que nos permite esperar: nuestras alas, si quieren, para planear sobre el Tiempo. Estoy aquí en una perfecta quietud al lado de Violeta y al mismo tiempo buceando en mi disco duro. Todo esto quiere decir algo. Veamos qué. Y así hasta que nieve.

2.2.09

QUE NO NOS FALTE DE NÁ

(Hagan clic en la imagen para perpetrar también ustedes la chorradita)

(Vía Guerra Eterna)

30.1.09

KEEP ON BLOGGIN' IN THE FREE WORLD

Después de acabar con mi cuadro, que ahora cuelga en el sitio de honor de la casa (es más, hemos creado ese sitio de honor para colgar ahí el cuadro), Violeta empezó una serie de óleos un poco más pequeños, con un gato pardo como protagonista. En todos está de espaldas y en todos mirando la luna llena sobre las azoteas. El dibujo es entre naïf y cómic, y los colores tirando a planos. Está todo muy bien hecho, pero vamos, que nunca se me ocurriría colgar eso ni en el sitio de honor ni en ningún otro. En tres días acabó (incluyendo el proceso de secado) seis.

Esta semana nos hemos dedicado a colocarlos por las tiendas de regalos. Como son tan grandes, solo podemos desplazarlos de dos en dos (Violeta no puede con más sin caerse de la moto, y yo tengo que conducirla). El negocio es el siguiente: si al tendero le gusta, se lo queda para exponerlo, y si se vende, le damos parte del precio de venta. Le hemos puesto un precio de 150€ a cada cuadro, y la comisión del tendero es de 50€.

Esta mañana hemos hecho nuestra primera visita recaudatoria y, para mi inmensa sorpresa, dos de los seis cuadros ya han volado, dejándonos doscientos leuros limpios en los bolsillos. El dinero más bonito que he visto en mi vida, pues procede de las lindas manos pictóricas de mi novia y está a punto de convertirse en material de pintura y placeres culinarios, hasta que alcance.

De modo que Violeta se ha puesto las pilas productivas y de qué manera. A mí, en cambio, se me ha podrido el cuento que les adelanté el otro día y no he podido terminarlo. Espero una idea para el siguiente. Cuando lo tenga, si es que lo tengo algún día, no lo colgaré aquí, sin embargo. Le prometí a Violeta abrir un blog para dar los relatos a conocer y, en fin, éste es. Por si estuvieran pensando en delatarme o algo así, les hago saber que los comentarios están cuidadosamente moderados y mi niña bonita no leerá nada que no haya yo permitido previamente. Para evitarme líos, tampoco voy a poner enlaces ni nada, solo los textos en toda su crudeza. Dios mío, tengo dos blogs. Qué he hecho yo para merecer esto.

19.1.09

MASTRONARDI MULTICOLOR

El cuadro ya está casi terminado y jo, cómo me gustaría subirlo al blog. Bueno, subirlo al blog, pegar copias por las paredes, colgarlo de la ventana y contratar autobuses para que lo exhibieran por ahí. Sí, claro que salgo guapo. Mucho más: salgo simpático, valiente, confiado y listo. Tengo manchas de colores chillones en el pelo, en los ojos, en los labios y en las manos, como electricidad. El ordenata (con una pegatina que no existe en realidad y que dice This machine kills fascists) también está lleno de manchas. Es una especie de icono (pero icono del verbo retrato de santos, no de Mi PC) antiposmoderno, como la visión del tipo que va a cambiar el mundo, solo que antes de que lo cambie, pero a los ojos de alguien que sabe que lo va a cambiar. Un superhéroe literario antisolipsista. Un tío de puta madre.

No sabía que pintar al óleo era un follón tan tremendo ni que la pintura echaba tanta peste. Violeta solo usa la técnica en contadas ocasiones, como ésta en que quería darle un extra de respetabilidad icónica al cuadro (signifique eso lo que signifique). Hemos habilitado la habitación de los trastos para todo el instrumental. Mola que de repente mi casa sea una especie de atelier.

Cada vez que miro el lienzo pienso automáticamente en una cosa, para siempre: en que la idea del mismo le llegó a mi niña después de pasar un mes con un tipo en unas condiciones lamentables, después de descubrir que su pareja tenía feos y evidentes problemas mentales, que podía ser agresivo o depresivo contra ella, oler mal, vomitar en la cama, llorar sin motivo, joderlo todo sistemática e indiscriminadamente, llamarle nombres. La pregunta es cómo es posible tal cosa, recibir eso y devolver esto otro. La respuesta es cursi, muy cursi, incluso para mí. Hay un poema de Juan Antonio González Iglesias que se llama Nuestras imperfecciones nos hacen merecedores de amor. No acabo de creérmelo. Pero tengo a V. y tengo el cuadro para repetírmelo de vez en cuando.

También V. es imperfecta. La perfección o la imperfección no tienen tanta importancia en todo esto. Y precisamente eso, esa falta de importancia, es lo insólito, lo nuevo.

En el relato que estoy escribiendo ahora con toda calma hay una chica que se dedica al márketing de videojuegos. Es un buen trabajo, pero ha llegado a él por azar, sin elegirlo. No le gusta ni se ve en él dentro de cinco años. Viaja mucho, visita ferias sectoriales, presenta un proyecto de tipo MMORG. En un hotel lee una entrevista con Scarlett Johansson, que opina sólo se puede ser feliz si se sabe quién es uno. A partir de ahí empieza a pensar y llega a la conclusión contraria.

Es mi regalo para V. Ya lo colgaré por aquí.

14.1.09

RESULTADOS GOOGLE PARA "PATHOS": 5.230.000

Año nuevo, vida nueva, y chez V&M han cambiado muchas cosas. Hemos decidido no pasarnos las veinticuatro horas del día juntos, por ejemplo, así que V. acaba de salir con la perra con rumbo desconocido. Hemos llegado asimismo a un acuerdo de financiación autonómica más, ejem, transparente que el que estaba en vigor el año pasado. Hemos concluido que necesitamos más, mucha más acción, planes, proyectos, trabajo. Somos yonquis de la introspección, pero hemos emprendido con muchas esperanzas una cura de desintoxicación. Yo voy a escribir de forma sistemática y enviaré mis relatos a concursos y editoriales. Violeta va a volver a pintar. De hecho ya ha empezado a hacer bocetos para su primer cuadro. Confieso que me ha sorprendido lo bien que dibuja, lo cual probablemente significa que nunca creí de verdad que fuese pintora. Este primer cuadro me representa a mí sentado al ordenador, con un calendario de 2005 de un restaurante chino detrás (este calendario no está en esa pared en realidad, pero bueno), con la vieja bata de lana a cuadros heredada de mi padre, con el pelo sucio (como siempre) y sonriendo. Según Violeta, la pintura va a extraer un pathos épico a partir de un escenario deliberadamente no épico. Esto último no lo entiendo muy bien, pero espero salir guapo.