7.1.11

MANIFIESTO NEONERD


Me horroriza la reciente moda de exaltación de lo nerd. Ya reivindicaron a los freaks y a los geek, así que no debería sorprenderme. Y bueno, no me sorprende: he dicho que me horroriza, a ver si sabemos leer. Yo fui un nerd, un caso galopante a finales de los años 80. Gafas doradas de doble puente, incipiente bigote, escasa limpieza personal, pelo extragraso. Seis horas al día pegado al Spectrum, pero no sólo jugando al Barbarian: programando Basic. Lector compulsivo de Tolkien, Heinlein, Blish y Fredric Brown, Michael Moorcock y Byron Preiss. Si me veía obligado a hablar con una compañera de clase lo hacía rápido, dando saltitos de uno a otro pie y mirando al suelo, sonriendo sin motivo. Tenía grabado en una cinta VHS algo pringosa el vídeo de Sabrina, Boys, boys, boys, y extraje de él toda mi educación sentimental y sexual (y de mi médula hasta el tuétano, al mismo tiempo). Ah, neonerds, qué me vais a contar a mí que yo no sepa. Además, ¿con cuántas chicas os habéis acostado? Pues si el número es mayor de 2, y una de ellas no es vuestra madre (retorciendo a vuestro favor los términos en que está formulada la pregunta), quitaos esas putas gafas de 200€ de la cara, que vosotros no sois, ni seréis, ni habéis sido jamás un auténtico nerd. Por suerte para vosotros.

1 comentario:

Silvia dijo...

Me he reído mucho con esto¡¡ de nerd sólo las gafas ¡genial¡
pues yo sólo esaba buscando unas gafas que incluso son más grandes que estas porque se las ví a un chico que me gusta y le quedan horrorosas¡¡